Derecho de desistimiento: ¿Hasta cuándo es legal devolver una compra online?

Derecho de desistimiento

Aunque las compras por internet no han dejado de ganar protagonismo con el paso de los años, la crisis sanitaria y las restricciones de movilidad han disparado las transacciones desde casa. Son muchos los consumidores que aprovechan las rebajas del Black Friday para llenar su cesta virtual, pero no tantos quienes reparan en los derechos detrás de dichas adquisiciones, como el derecho de desistimiento.

Cuando un usuario va a adquirir un producto, lo primero en lo que debe fijarse es en las condiciones y toda la información referente a su compra, es decir, su precio, los impuestos a abonar e incluso los gastos de envío.

Todo ello debe estar disponible en el momento de la compra de forma obligatoria y, aunque descrita pueda parecer compleja, su consulta es realmente sencilla y rápida, sobre todo si el sitio web del vendedor está bien diseñado.

¿Qué derechos tiene el consumidor después de la compra?

Todo parece claro cuando se trata de comprar un producto. De hecho, el procedimiento se diseña para que así sea, siguiendo un camino preestablecido e invisible repleto de sugerencias. Pero, ¿Qué ocurre cuando el producto que hemos recibido no es lo que esperábamos?

De la misma forma que su compra y posterior recepción hace parecer hábil hasta al usuario más inexperto, el momento de su devolución se convierte en un laberinto difícil de sortear hasta encontrar la salida.

Es entonces cuando aparece la figura del Derecho de Desistimiento, el cual ampara al comprador y le permite devolver un producto adquirido vía online hasta 14 días después de la transacción. De hecho, el art. 60.2h) de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios establece que los comercios deben informar del plazo y la forma de ejecutar esa devolución antes de la compra.

Una vez realizada, tenemos derecho a recibir una copia, ya sea mediante justificante o email, de la operación realizada junto con todos los datos y condiciones de la misma.

Un problema habitual que suelen encontrarse muchos usuarios es que, una vez enviado un producto recibido para reparación, estando en garantía, los consumidores descubren que el vendedor quiere repercutirles los gastos de envío, algo expresamente prohibido, ya que los gastos de reparación durante el periodo de garantía han de correr a cagar del vendedor.

Sobre la garantía, desde Jurand Abogados queremos recordar que todos los productos cuentan con hasta dos años para su devolución. No obstante, los vendedores suelen utilizar una garantía comercial, que es independiente de la legal, para ofrecer servicios accesorios o ampliados, cuando un producto ha sido adquirido con garantía comercial.

Puede ocurrir que ésta no coincida con la legal, de manera que, aunque el plazo de garantía comercial haya finalizado, el comprador debe tener claro que el plazo de garantía legal puede continuar vigente y, por tanto, tendrá derecho a la reparación.

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