Los beneficiarios que perciban lo cobrado de más en sus créditos hipotecarios por la aplicación de la “cláusula suelo”,  en relación a su crédito hipotecario deben de tener en cuenta cuáles serán las implicaciones fiscales en sus declaraciones de IRPF de las cantidades recibidas por su entidad bancaria, ya sea de forma extrajudicial como a través de una sentencia judicial.

De acuerdo a las medidas establecidas en el Real Decreto-ley 1/2017, de 20 de enero -publicado en el BOE de 21 de enero de 2017, en vigor el mismo día de su publicación- y convalidado por Resolución de 3 de febrero de 2017 -BOE de 7 de febrero-, de medidas urgentes de protección de consumidores en materia de cláusulas suelo, las cantidades que la entidad bancaria devuelva al consumido como consecuencia de la aplicación de la “cláusula suelo”, junto con los intereses indemnizatorios que en su caso se paguen, no hay que integrarlas en la base imponible del IRPF del año en vigor.

Si se ha cobrado el dinero en metálico se deberá regularizar la situación de los cuatros años anteriores no prescritos a través de una declaración complementaria por cada uno de los años. En esa declaración complementaria, habrá que declarar el exceso de deducción que el contribuyente practicó  en cada año una vez que se ha declarado nula la “cláusula suelo”.

En el caso de que se opte por mejorar las condiciones del crédito hipotecario como compensación por lo cobrado de más en aplicación de la “cláusula suelo”, no habrá que realizar declaración complementaria por los años no prescritos. La única consecuencia en este supuesto es que se reducirá la cantidad deducible en los años posteriores al reducirse la cuota a pagar (o el número de años) del crédito hipotecario.

Si además de la devolución de las cantidades cobradas de más por la entidad bancaria se percibiese algún tipo de indemnización, deberá declararse como una Ganancia Patrimonial del año en que se perciba.

Finalmente, la Agencia Tributaria acepta que los diferentes gastos en los que incurra el contribuyente como consecuencia del procedimiento judicial para la devolución de la “cláusula suelo”(abogado y procurador) se incluya como parte de la financiación ajena necesaria para adquirir la vivienda. Esto supone la inclusión de estos gastos en la base deducible por adquisición de la vivienda habitual en el año en que efectivamente se satisfagan, siempre y cuando estén documentados con las correspondientes facturas y el abono de las mismas. Lo mismo ocurre con los posibles gastos de notaría, registro y gestoría.

Es decir, al importe deducible anualmente  por adquisición de vivienda habitual (prestamos anteriores al 2013) habrá que sumarle, ademas de los posibles gastos de seguro de vida y hogar, los honorarios de abogado y procurador abonados en el proceso de reclamación judicial de la cláusula suelo, siempre que se encuentren debidamente justificados mediante la factura correspondiente.

 

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